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lunes, 24 de noviembre de 2014
Corduba MMXIV.
RESUMEN EN VÍDEO REALIZADO POR JUAN AGUILAR RUIZ (PROFESOR DE LATÍN I.E.S ATEGUA Y JEFE DEL DEPARTAMENTO DE LATÍN) SOBRE LA EXCUSIÓN A LA CORDUBA ROMANA POR LOS ALUMNOS DE CULTURA CLÁSICA, LATIN DE 4º ESO, LATÍN I Y LATÍN II.
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lunes, 13 de octubre de 2014
Tal día como hoy.
Hoy, 13 de Octubre, en el año 54 d.C muere Claudio, emperador en Roma envenenado por conspiración supuestamente. El mismo día es nombrado emperador a Nerón, con 16 años.
Foto de cara: Nerón
Foto de cuerpo entero: Claudio
viernes, 10 de octubre de 2014
Las Guerras Médicas. Primera Guerra Médica.
Las Guerras Médicas fueron una
serie de conflictos entre el Imperio Aqueménida de Persia y las ciudades-estado
del mundo helénico que comenzaron en 499 a. C. y se extendieron hasta 449 a. C.
La colisión entre el fragmentado mundo político de la antigua Grecia y el
enorme imperio persa comenzó cuando Ciro II el Grande conquistó Jonia en 547 a.
C. y tuvo sus puntos álgidos en dos fallidas expediciones persas contra Grecia,
en 490 y 480-479 a. C., conocidas como Primera y Segunda Guerra Médica. El
enfrentamiento entre griegos y persas, del que las guerras Médicas fueron sólo
una fase, duró en total más de dos siglos y culminó con la conquista y
disolución del imperio Aqueménida por Alejandro Magno en el siglo siguiente.
Los propios griegos se refirieron
a estas guerras como el «Asunto Medo» (Μηδικά, Mĕdiká), pues aunque eran
perfectamente conscientes de que el imperio Aqueménida, su enemigo, estaba
gobernado por una dinastía persa, conservaron para éste el nombre con que fue
conocido antes, Media, una región contigua a Persia sometida a su imperio.
PRIMERA GUERRA MÉDICA
En Atenas algunos hombres ya
veían los signos del inminente peligro. El primero de ellos fue Temístocles,
elegido arconte en 493 a. C. Temístocles creía que la Hélade no tendría
salvación en caso de un ataque persa, si Atenas no desarrollaba antes una
poderosa marina.
De esta forma, fortificó el
puerto de El Pireo, convirtiéndolo en una poderosa base naval, mas pronto
surgiría un rival político que impediría el resto de sus reformas. Se trataba
de Milcíades, miembro de una gran familia ateniense huida de las costas del
Asia Menor. Se oponía a Temístocles porque consideraba que los griegos debían
defenderse primero por tierra, esperanzado en la supremacía de las largas
lanzas griegas contra los arqueros persas. Los atenienses decidieron poner en
sus manos la situación, enfrentando así la invasión persa.
La flota persa se hizo a la mar
en el verano de 490 a. C., dirigidos por Artafernes, conquistando las islas Cícladas
y posteriormente Eubea, como represalia a su intervención en la revuelta jonia.
Posteriormente, el ejército persa, comandado por Datis, desembarcó en la costa
oriental del Ática, en la llanura de Maratón, lugar recomendado por Hipias
(anterior tirano de Atenas, a favor de los persas desde su exilio) para ofrecer
batalla, por considerarla el mejor lugar para que actuara la caballería persa.
Primera Guerra Civil De La República De Roma.
La primera guerra civil de la República de Roma fue el
primero de los grandes conflictos militares políticos de la República romana
acaecidos durante el siglo I a. C. que la conllevarían a la desestabilización,
propiciando su final y la instauración del Imperio romano, con César Augusto
como primer Emperador romano.
La guerra tuvo lugar cuando los
líderes de las dos facciones enfrentadas en el senado los Optimates y
Populares, Lucio Cornelio Sila y Cayo Mario respectivamente, compitieron por
los honores de liderar la guerra contra Mitrídates VI rey del Ponto, quien
había invadido la provincia romana de Asia y asesinado a miles de romanos.
Inicialmente Sila obtuvo el respaldo del Senado para liderar la guerra, pero
los populares anularon esta decisión recurriendo directamente a la decisión de
la asamblea popular, otorgando el mando a Mario. Sila marchó sobre Roma con sus
legiones, haciendo huir a Mario y reotorgándose el mando. Ya en Roma el senado
romano declaró enemigo de la República a Mario y Sila embarcó hacia Grecia sin
contratiempos. Lucio Cornelio Cinna un cónsul electo popular, ante la ausencia
de Sila propició el retorno de Mario desde su exilio y juntos marcharon sobre
Roma, se hicieron nombrar cónsules y establecieron una sangrienta represión
contra los Optimates, pero tras unos pocos días en su cargo Mario murió. Sila
tras terminar la guerra en oriente con el Tratado de Dárdanos, regresó a Italia
donde derrotó a los populares y se estableció como dictador, reformó la
Constitución Republicana cediendo más poder al Senado, recortó el de los
tribunos y el de las asambleas populares. Finalmente Sila renunció al poder
absoluto y se retiró de la vida política.
jueves, 9 de octubre de 2014
Publio Cornelio Escipión, la campaña de Hispania.
Publio Cornelio Escipión Africano Mayor (latín:
P·CORNELIVS·P·F·L·N·SCIPIO·AFRICANVS MAIOR) (Roma, 20 de junio de 236 a. C. –
Liternum, Campania, 3 de diciembre de 183 a. C.), también conocido como
Escipión Africano, el Mayor y el Grande, fue un importante político de la
República romana que sirvió como general durante la Segunda Guerra Púnica.
Su fama se debe a que fue el único general romano que pudo
derrotar a Aníbal, en la batalla de Zama (202 a.c.), victoria que le valió
añadir su agnomen, Africano. El hecho de que el pueblo romano le apodara Aníbal
Romano demuestra que fue uno de los mejores generales de la Edad Antigua, y el
más destacado de la historia de la Antigua Roma antes de Cayo Mario, Cneo
Pompeyo Magno y Julio César.
Es descrito por las fuentes antiguas como un hombre de
carácter benévolo, afable y magnánimo. Su genio militar se debió a la
perspicacia y al ingenio, esparciendo además entre sus legiones, en varias
ocasiones, la idea de que actuaba bajo la protección de los dioses del panteón
romano.
LA CAMPAÑA DE HISPANIA.
Al llegar a Hispania, los romanos controlaban otra vez sólo
la costa nororiental, territorio que coincide actualmente más o menos con la
zona de Cataluña. Además, el ejército estaba desmoralizado por las derrotas y
en clara inferioridad numérica frente al ejército de Asdrúbal Barca y sus
aliados celtíberos.
Aunque tenía órdenes de permanecer a la defensiva, las
desobedeció y preparó la invasión de la Iberia cartaginesa. Ordenó que la flota
romana cargase con el equipo y las provisiones, mientras sus soldados avanzaban
rápidamente por la costa. Se dice que recorrió con todo el ejército, en una
semana, el territorio comprendido entre sus bases en la actual Cataluña y la
capital cartaginesa en Hispania, Carthago Nova (en púnico Qart Hadast), la
actual Cartagena.
El ejército cartaginés, que desconocía la marcha de Escipión
hacia su capital y se hallaba en bases muy alejadas, fue incapaz de llegar a
tiempo para evitar el sitio. Carthago Nova cayó en 209 a. C. tras un brevísimo
episodio. Las tropas de Escipión atacaron por tres puntos: el istmo que unía la
ciudad con tierra, por mar y por la laguna del norte de la ciudad, que estaba
descubierta de defensores. Escipión, dando muestras de una magnanimidad y
moderación impropias de su época, prohibió el saqueo de la ciudad y respetó la
vida de sus ciudadanos; respetando también la vida de Magón Barca, hermano
menor de Aníbal.
Muchos historiadores consideran la caída de Carthago Nova
como el punto de inflexión de la Segunda Guerra Púnica. No en vano Cartago no
sólo había perdido su capital en Hispania, su principal base naval, sino
también sus minas de plata, gran cantidad de víveres y armas almacenadas e
incluso a los prisioneros y rehenes con los que se aseguraban la lealtad de los
pueblos sometidos.
Escipión regresó a Tarraco sin ser molestado, donde
permaneció durante el resto del año, ya que sus fuerzas no eran lo
suficientemente numerosas para enfrentarse al enemigo en el campo de batalla, y
estaba ansioso por fortalecer alianzas con los jefes hispanos.
En esto tuvo más éxito de lo que se podía haber anticipado.
La captura de Carthago Nova, así como su popularidad personal, llevó a que
muchas de las tribus hispanas desertaran de la causa cartaginesa, y cuando
retomó las acciones en el año siguiente, 209 a. C., Indíbil y Mandonio, dos de
los más poderosos y hasta ahora más fieles partidarios de Cartago, abandonaron
el campamento de Asdrúbal y esperaron la llegada de Escipión.
Reforzado con sus nuevos aliados, el ejército romano
avanzaba con rapidez por el sur. En el año 208 a. C. se enfrentaron en Hispania
Asdrúbal y Escipión en la batalla de Baecula, que terminó con la victoria de
los romanos. Sin embargo, el cartaginés logró escapar con parte de sus tropas y
marchó por la Meseta, logrando pasar los Pirineos hacia Italia para encontrarse
con su hermano Aníbal, aunque antes de conseguirlo fue derrotado por los dos
ejércitos consulares, tras una emboscada, en la batalla del Metauro (207 a.C.),
donde fue muerto.
Al año siguiente, el propretor Marco Silano derrotó a Magón
en Celtiberia, con lo cual este último marchó al sur del país y se unió a
Asdrúbal, el hijo de Giscón, en la Bética.
Escipión aprovechó para realizar la conquista del valle del
Guadalquivir, llamado Baetis en época romana. En 206 a. C. se produjo la última
gran batalla en suelo hispano, enfrentándose cartagineses y romanos en la
batalla de Ilipa, cerca de Hispalis. Escipión volvió a triunfar, y el ejército
cartaginés quedó definitivamente destruido. Las últimas bases de Cartago en
Hispania caían rápidamente. La última ciudad púnica en Hispania, Gadir (la
actual Cádiz), se rindió ese mismo año. Durante la campaña, Escipión asentó a
sus heridos y veteranos en una ciudad turdetana preexistente, a la que llamó
Itálica, bajo y junto al actual Santiponce, unos kilómetros al norte de
Hispalis, la moderna Sevilla.
Tras estas hazañas Publio Cornelio Escipión volvió a Italia.
Publio Cornelio Escipión.
martes, 7 de octubre de 2014
La caída del Imperio Romano.
El Imperio Romano alcanzó su mayor extensión al comienzo del
siglo II d. C y duró 2.000 años. Estaba dividido en provincias, directamente
sometidas al control del Emperador y del Senado. A pesar de que en esta época
alcanzó su máximo esplendor, existían algunos problemas graves que se fueron
ahondando a partir del siglo III d. C.
Éstos fueron:
Enemigos externos: Aparecen pueblos que amenazan las
fronteras romanas, especialmente los persas en la zona de Mesopotamia y los
germanos en el Rin.
Excesivo poder de los soldados: El peligro inminente de los
pueblos germanos en la frontera noreste obligó a Roma a mantener en armas un
ejército de medio millón de legionarios quienes comenzaron a usar la fuerza
para nombrar a los emperadores que les prometían favorecerlos. Esto provocó una
gran inestabilidad política.
Gran crisis social: Esta crisis se manifestó principalmente
en las provincias más atrasadas del Imperio, cuyos habitantes le exigieron al
gobierno la totalidad de los derechos políticos y sociales.
Ruptura del equilibrio económico: El sector de Oriente del
Imperio se enriqueció más que el sector
Occidental, lo cual provocó problemas dentro del Imperio.
Gran crisis económica: Se elevaron los impuestos y
contribuciones. Se ensayó la planificación central y rigurosa de la producción
pero sólo provocó el estancamiento generalizado. Aparecen la inflación y el
desempleo, el desabastecimiento, el mercado negro y la especulación.
Gran concentración urbana y éxodo rural: Los habitantes del
Imperio dejan las zonas rurales y se dirigen hacia las ciudades.
lunes, 6 de octubre de 2014
Gaius Iulius Caesar
Julio César en latín Gaius Iulius Caesar nació en Roma, Italia, el 12/13 de julio de 100 a.C. en una antigua familia de patricios, llamada Julia, cuya ascendencia, se decía, se remontaba HASTA la diosa Venus. Julio César, el legendario conquistador romano. Pasaría a la historia como un genio de la estrategia y la política. En cuanto a la genialidad de sus estrategias se le suele poner al mismo nivel que a Alejandro Magno y Napoleón…
Julio César nació en Roma en el año 100 a.C. en una antigua
familia de patricios, llamada Julia, cuya ascendencia, se decía, se remontaba
hasta la diosa Venus. El padre de Julio César, quien TAMBIÉN Cayo Julio César,
alcanzó el rango de pretor. Su madre provenia de una familia plebeya rica e
influyente, de la rama de los Cotta. Julio César, al crecer entre la clase baja
de la población, aprendió al parecer varios idiomas, incluyendo hebreo y
algunos dialectos galos. Al vivir Julio César en esas CONDICIONES, en el seno
de una familia patricia con limitaciones económicas, caía en una desventaja
para su futuro político. No obstante, el joven Julio César aprendió mucho de su
infancia, apreciando el poder del liderazgo para el hombre común. Además, Julio
César contaba con la ventaja de su herencia patricia y de un genio político que
lo llevaría a la cúspide del poder romano.
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